miércoles, 3 de noviembre de 2010

Dejarlo todo

Por El Lagarto.

Cuando la vida de un ser humano transcurre para siempre en su patria, suele ser abarrotada de problemas personales, de vecindarios y de todo un país.

Para los cubanos, las experiencias de vivir en Cuba toda una vida, depende de en qué momento nació el que le cuenta.

Cuando la persona nació antes de 1959, puede hacerle una historia completamente diferente a la de una que naciera, por ejemplo, en 1969. Para este último caso, lo más lamentable de la vida de uno de estos personajes de la isla es que sus padres, después de toda una vida de aparente tranquilidad, decidieron emigrar, aparentemente en busca de mejores condiciones.

La emigración es un problema para todos aquellos que la protagonizan. Cuando uno emigra, es todo bien diferente a lo que tuvo en su tierra natal.

Cero amigos, cero confianza, cero conocimiento hasta de las calles. Cero idea de las leyes, de la cultura y de la forma de expresarse libremente.

Es tan diferente, que para aquellos que tratamos de entenderlo, se nos vuelve una madeja de ideas y sensaciones.

Para alguien que nunca pudo salir de la isla, y que cuando lo logró, fue para abandonarla para siempre, la primera sorpresa fue constatar que el mundo es coloreado, lleno de brillo y de todo tipo de cosas diferentes. Comparar desde el aire la primera ciudad que conocería fue un desastre para su mente no entrenada. Veía una ciudad multicolor, cuidada, contra una descuidada y gris Habana, enferma de suciedad y baches. Sí, fue traumático descubrir eso, pero aún más traumático fue el hecho de que sólo me daba cuenta de ello al abandonarla, porque antes fue mi mundo. Era perfecta hasta que pude ver mi error. Pero había que salir para notarlo. El único problema es que no podría regresar para contarlo. Pobre de mí. Pobres de los que no tienen esa oportunidad.

Cuando se mira así, salir de Cuba es como traspasar el umbral de la muerte. No hay regreso. Eres un muerto para el sistema, tan solo un caso interesante para sacarte dinero en el velorio, y para estafarte con un sarcófago de cartón tabla. Y es que ni siquiera tú formas parte de ninguna estadística. Simplemente dejas de existir. Es una forma más profunda de muerte.

Un experimento casi traumático es cuando se cuenta la experiencia propia a los coterráneos que no han podido seguirnos los pasos. Muchos de los emigrantes toman la opción de lucir como afortunados, viajan a la isla con relojes de oro, muchas joyas, gastan dinero a manos llenas y mucho más de este tipo de cosas. Por supuesto, es una forma de mentir, y brinda a los demás una imagen equivocada de su vida real. Son bien recibidos y muy esperados, a ver que les llevan de regalo.

Algunos pocos hacemos el experimento de tratar de contar la realidad, lo que se siente y se vive, la nostalgia, la falta de todo aquello que siempre se tuvo (amigos, una vida diferente) los problemas de adaptación a un sistema que nunca se conoció, la superación de un trauma que surge de un cambio de idioma, de tierra y de cultura, y muchas otras cosas más. Cuando se hace esto, tus propios amigos y conocidos se niegan a escucharte. Otros te miran con cara de extraño y te dicen: “tú elegiste”, como si elegir la posibilidad de emigrar fuera una opción que se decidiera sentado en una silla, con todo el tiempo para pensarlo, y para colmo, con la posibilidad de regresar a vivir a tu patria cuando te venga en ganas.

No señor, la opción del cubano es binaria, es un sí o un no, que deciden, en un segundo, dejar atrás tus raíces, romper con tu vida y experiencias anteriores, dejar a tus amigos, parejas y todo tipo de amores entrañables, esfuerzos y sacrificios, para empezar de cero.

No hay opción para el cubano de este tiempo, porque así lo quieren los de ambos lados.

No hay más opción para el cubano de este tiempo que abandonar una isla querida, pero sin futuro, sin esperanzas y diluida con ron de mala muerte, y a veces con un venenoso alcohol de madera.

Pero sobre todo, y pienso es nuestra responsabilidad de cubanos patriotas decirlo, ESTA SITUACIÓN ES RESPONSABILIDAD DE UNA SOCIEDAD CUBANA ENFOCADA EN EL ODIO, EL OPORTUNISMO, LA CHIVATERÍA Y TODO TIPO DE CONDUCTAS DE DOBLE MORAL.

Nuestra generación (aquella de los que pensaban en el futuro con buenas ganas, y que eran felices con poco) se está diluyendo en la historia de un planeta agitado, pero no porque tiemble la economía o haya guerras o noticias muy importantes en otras zonas del mundo. Nuestra generación de cubanos se diluye en boberías, en un esfuerzo vano en llamar la atención hacia una isla que siempre llamó la atención, por sí misma, por lo que fue, sea lo que sea que haya sido.

Nuestra generación se diluye regándose por el mundo, como los estudiantes de la famosa escuela “Lenin”, o como ese cubano que alquila camellos en el Sahara (junto a las muy conocidas pirámides de Egipto) o como los artistas, deportistas y seres de todo tipo y ocupación que andan rodando por ahí, por todas partes. Nos diluimos sin patria. ¿O será que tal vez algunos piensen que hubiera muchas patrias donde elegir?

Pero nuestra generación en Cuba también se diluye en una educación que se desploma, en valores destruidos y falseados, aplastados por la falta de futuro. Se diluye en alcolifán, azuquita o chispa de tren (como quiera que se le llame al alcohol) mientras se le enfoca la mirada en la paja en el ojo ajeno, para que no vean el lodazal en el patio propio.

No señor, no nos dieron más opción que salir del país, cuando nos apedrearon durante el Mariel, y cuando se hicieron cosas peores. Cada vez que nos censuraban, cada vez que un sueño chocaba con obstáculos políticos o el miedo de aquellos que no querían perder su posición, no nos daban otra opción.

Lamentablemente, en Cuba va quedando poco lugar para muchos buenos amigos, buenas personas, no oportunistas, no de doble imagen, gente seria, trabajadora y que aspira a hacer algo inteligente con su vida y su capacidad. De los que así deciden luchar, muchos están sufriendo necesidades de verdad.

Lamentablemente, en la isla va quedando mucho lugar para oportunistas, aprovechadores de posiciones que les aseguran condiciones privilegiadas sobre la generalidad, y que se preparan para salir a decir que “nunca estuvieron con el sistema” el día que lo consideren necesario. El día que les convenga.

Mi única tranquilidad es que para esas personas, por suerte, emigrar no es una opción. Ni siquiera cuentan con esa posibilidad. Sencillamente no pueden. Están atrapados en su propia red, como una araña con un genoma defectuoso.

Pero mientras tanto, para nosotros, no existen otras opciones ante la vigilancia permanente, la falta de libertad y el temor a perderlo todo.

No señor, el final de los que miran por encima del sistema, es la única opción posible: salir del país. Aunque signifique todo lo que significa. Aunque pierdas todo lo que hiciste en toda una vida. Aunque debas empezar de cero. Aunque seas nadie en una nueva tierra. Aunque algunos de los tuyos (de tu propia tierra) te miren por encima del hombro con un falso orgullo. Sencillamente porque en esta nueva tierra, se tienen cosas que nunca tuvimos en la que nacimos. Y que conste bien claro, para decirle a los que mal piensan, que no me refiero a cosas materiales.

sábado, 7 de agosto de 2010

Tolerancia social

Dentro de los términos más usados para reflejar el comportamiento cercano a un ideal social, está la tolerancia. Los derechos humanos la mencionan. 

Se supone que es un modo de respeto básico para una sociedad libre. La tolerancia es la capacidad y una forma de un ser humano de respetar las opiniones de otro, sean o no favorables a él. Bajo esta mirada, es una manifestación de inteligencia, que es un atributo supuestamente propio del ser humano. 

La falta de tolerancia genera comportamientos agresivos. Ejemplos de ello lo vemos en la historia del mundo con gran facilidad. Falta de tolerancia la mostraron Hitler y la sociedad alemana de aquella época, la mostró Stalin y muchos de sus seguidores, la mostraron los que mataron a Kennedy, y los que arrastraron gente por las calles de Cuba cuando el Mariel. 

Aquí la raya que marca el borde de la tolerancia, es aquel momento en que las ideas dejan de ser simples ideas y se convierten en un problema material o de poder para alguien. Cuando la economía, la sociedad o el poder se ven afectados por ciertas ideas la tolerancia tiende a desaparecer. 

Pienso que la tolerancia debería ser considerada un atributo invisible en la sociedad libre, porque debiera formar parte de la educación de cada individuo. Si la tolerancia estuviera firmemente sembrada en los cerebros de los estudiantes, no sería necesario recordarla a cada rato. Igual sucede con otros principios éticos supuestamente “elementales” a la sociedad. La educación es responsable de cultivarlos. Desde la escuela, y empezando por la casa, es un principio básico de supervivencia de una sociedad cualquiera. 

Pero la tolerancia tiene un problema implícito. Es que significa “soportar” al otro, a sus opiniones y actitudes. “Soportar” no implica “comprender”, “analizar”, “entender”, “debatir”o siquiera “pensar”. 

Para estos otros términos, es mejor unirlos en una palabra: “aceptar”. Lo que puede entenderse como “admitir”, “reconocer”, “compartir”, etc. 

Este tal vez sea uno de los problemas de nuestra actual sociedad. En los pocos casos que se usa la “tolerancia”, se deja por completo de lado esta otra parte del asunto. Y la base actual de nuestra sociedad NECESITA de la comprensión, del análisis inteligente de las ideas, del consenso, de la capacidad de prever y de la inteligencia capaz de llevarla por el camino necesario. 

Cuando una sociedad se deja llevar por la corrupción, por el puro y ciego poder del dinero, por las mentes débiles y enfermizas, por aquellos desdichados que no han sabido cultivar su mente, por ideales disfrazados de “verdadera libertad” (como el libertinaje) y por ambiciones de puro poder, esta sembrando las flores de su propia tumba. 

Entonces, al ver despeñarse la tolerancia por el barranco de la sinrazón, ¿que podemos esperar de la aceptación?

El Lagarto

martes, 3 de agosto de 2010

¿Es el calentamiento global una estafa?

Recibo este planteamiento en un correo:

El Calentamiento global por CO2 es una estafa. Un miembro del IPCC, Vincent Gray, denuncia en un informe que los datos científicos son manipulados. De hecho, los informes son modificados para eliminar cualquier evidencia de que el calentamiento se debe a procesos naturales.

http://starviewer.wordpress.com/2010/08/02/el-calentamiento-global-por-co2-es-una-estafa-un-miembro-del-ipcc-vincent-gray-denuncia-en-un-informe-que-los-datos-cientificos-son-manipulados-de-hecho-los-informes-son-modificados-para-eliminar/

Yo respondo:

Respuesta desde mi rinconcito en la Florida.

Dejemos los rodeos y vayamos al grano, como debemos asumir las cosas aquellos que conocen un poco de lo que se habla. Espero respuestas que pongan a jugar la inteligencia y la información sobre este tema.
En primer lugar, la fuente real de este artículo es la siguiente:

http://www.libertaddigital.com/sociedad/un-miembro-del-ipcc-destapa-la-gran-mentira-del-cambio-climatico-1276335809/

en la que se lee la noticia directamente, sin los adornos de este otro sitio. Del sitio original ni hablaremos porque es la "mata" de la desinformación, la manipulación y el descaro. Starviewer es un viejo objetivo de mis ataques contra su desvergüenza desinformativa, la burla a sus lectores y el lucro económico que deben estar obteniendo por ser visitado.

Lo primero que resalta a la vista es la fecha de esta noticia: 2008-08-01 (copiado textualmente)
Vaya, no solo no es nada actual, sino que ya vimos en meses pasados todo el escándalo formado en la última reunión sobre el llamado calentamiento global. 700 científicos y personalidades firmaron un documento afirmando que este asunto (y repito) del "calentamiento global" es un mito. Pero aclaremos términos.
El sentido de este asunto es cargar la subida de las temperaturas supuestamente medidas actualmente a la actividad antrópica, es decir, humana. Se refiere a gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, el metano, etc.
La "estafa" se trataría de que la idea del ser humano como culpable del "calentamiento global" estaría siendo "insertada" en la sociedad para "beneficiar" a los "ambientalistas" que "están en contra del incremento de emisión de gases invernadero" por parte de nuestra sociedad actual.
El panel intergubernamental de cambio climático, más conocido internacionalmente como IPCC, estaría dándonos una idea errada de la realidad, pero de forma preconcebida, para culpar al ser humano y al desarrollo económico.
Es curioso notar cómo se da este escándalo alrededor de un término: "calentamiento global". Este implicaría a la actividad antropogénica en un futuro desastre ambiental a escala planetaria. Pero existe otro que casi no se menciona, gracias a este escándalo tan sonado. Se trata de "cambio climático".
En este segundo se trataría ya no de actividad humana, sino de un fenómeno natural que estaría produciéndose, producto de ciclos fuera de nuestro alcance manipulador.
Lo cierto parece ser que sí se está produciendo una alteración en la temperatura terrestre, aunque no podamos deducir exactamente en estos momentos la causa, por nuestra falta de experiencia y de datos.
Vea estos datos basados en mediciones satelitales y de gran exactitud:

http://climate.nasa.gov/

Ahora, le preguntamos a usted, y por favor, trate de ser sincero en las respuestas que dé:
¿El IPCC puede manipular el nivel del mar?
¿Puede esta organización manipular las fotos de derretimiento de los glaciares que vemos en todos lados?
¿Pueden ellos manipular los datos satelitales para darse la razón?
¿Puede ser que nuestra mente social esté manipulada por este tipo de organizaciones (y además incluyendo a Greenpace y otras del mismo estilo) para crear una imagen de catastrofismo global? ¿Cuántos le hacen caso a estas ideas ecologistas?

Y por fin, la idea detrás de este artículo: ¿es real la afirmación que hacen de que su objetivo es “Convertir la teoría del cambio climático en un arma para emprender una campaña destinada a empobrecer el mundo”.?
¿No será que usan esta frase para chantajearnos? ¿Y quiénes realmente desean empobrecer al mundo? ¿Quiénes estarían realmente amenazados por tal idea? Hum... siga la pista del dinero y adivinará...

Pueden hacerse más preguntas, pero dejémoslas allí. Son suficientes.

La pregunta real entonces es ¿porqué se centran todos los titulares en el primer término, y no en el segundo?
Porque el primero nos hace culpables, el segundo no. El primero no nos conviene, el segundo no nos importa. El primero nos haría responsables por solucionar un problema que dejaríamos para las generaciones futuras. Cosa que TODOS sabemos que no vamos a aceptar. A la vez, es un asunto que compromete a TODAS las transnacionales, grandes empresas (incluyendo intereses bancarios y de la bolsa especulativa) exportadores de petróleo, de maquinaria, tecnología, etc...............
Así que real o no (y por favor, apunten esto) no es conveniente para nuestra sociedad tener un sentimiento de culpa, frenaría nuestro "desarrollo", pero además, sencillamente, no nos da la real gana de responsabilizarnos por nada, como demostramos a cada momento.

Así que hemos demostrado que aunque sea real o no el uso del "calentamiento global" , es un nombre peligroso para nuestra sociedad, o mejor dicho, para los que la gobiernan y explotan para su propio interés mercantil. Para los de "a pie", el hecho de que sea verdad o no este posible calentamiento es algo irrelevante, porque no podemos hacer nada al respecto. Lo importante de retirar este fantasma de la atención pública (sea real o no) es que podamos continuar con nuestra acelerada economía de consumo, desarrollada en un mercado absolutamente libre, o mejor dicho, en un libertinaje a ciegas. Pero recordemos una vez más, la falta de responsabilidad es la forma idealmente fácil de hacer las cosas, es idealmente rentable. Y para los que lo conocimos, sabemos que el "socialismo" fracasó por ello.

Pero, ¿quiénes pagarán por la falta de responsabilidad a la hora de planificar el desarrollo?
Esto es tema para otro artículo.

Otra falacia que incluyen es (y cito textualmente):

¿Cuándo podemos atribuir de un modo inequívoco el cambio climático a causas antropogénicas (emisión de CO2)?

La clave aquí es que los efectos antropogénicos no son exclusivos del CO2. Por ejemplo, el metano es un excelente gas de efecto invernadero. La mayoría del producido por el hombre sale de... las reses. Nuestro ganado es un enorme productor de gas de efecto invernadero. Y un gas aún más potente que el CO2. ¿Cuantos de ustedes sabían esto por la prensa? ¿Porqué no se habla de ello? Ah, porque es mas peligroso de mencionar...
Ahora imagínense que dirían (y harían) los ganaderos si se decidiera reducir la cantidad de ganado en el planeta. ¿menos ganancias? ¡Ni hablar!!! ¡Estaríamos empobreciendo (económicamente) el planeta!!!

¿Y nosotros que diríamos? ¿Menos carne? Seguro que habría manifestaciones. Y no pequeñas, por cierto.

Una pregunta más: ¿qué pasaría si el segundo término ("cambio climático") fuera real, un verdadero cambio en la temperatura terrestre causado por cualquier motivo, externo o no a nuestra sociedad?

Pues exactamente lo mismo que lo que se ha predicho por el IPCC en el primer caso, una elevación del nivel marino, millones de personas desplazadas, ciudades enteras sumergidas, mas desertificación, hambruna, huracanes más aislados pero más destructivos, aumento de enfermedades y aparición más al norte de enfermedades tropicales, etc, etc, etc.....

Entonces, si estamos viendo signos de cambios en el planeta, tengan el origen que tengan, ¿no es razón para preocuparse por nuestros hijos, nietos y demás generaciones futuras? ¿No es igual de antiético descuidar un peligro que ocurra dentro de 10 años, comparado a uno que pueda suceder dentro de 100 o 200 años?

El problema verdadero es que aunque sea real, seguimos soñando que la tierra absorbe cualquier cosa que hagamos. Seguimos pensando que el planeta es enorme, que se "adapta" a todo lo que sucede en su superficie, y que tiene una capacidad ilimitada de reciclaje de cualquier cosa. Muy cómodo.
Los que se unen a estas ideas no tienen en cuenta que este mundo ya no es el de 1950. Ahora las naciones son tan dependientes una de otra que les cuesta trabajo encontrar enemigos, así que para crearlos hay que hacerlo con mentiras. Ahora la contaminación que se produjo en el golfo de Méjico va a afectar Europa. La capa de plástico que se acaba de detectar a poca profundidad en el Océano Atlántico afecta a todo el planeta, porque el océano mundial es uno solo. Los problemas en la capa de ozono, no son culpa de un país particular, y afectan a todos. La contaminación de UNA central atómica en Asia afectó toda Europa. El agua dulce contaminada es consumida por todos. Las lluvias ácidas generadas en EU caen en cualquier otro país, pero incluyendo EU. Cuando la bolsa se cae en España, se cae la de EU y otras.
Quizás la mejor prueba de que sí afectamos al planeta lo fue el caso del tristemente célebre insecticida DDT. Sus malos recuerdos aún perduran y continúan afectando especies. Lo peor es que se sigue vendiendo a los países pobres.
Otro ejemplo (no muy lindo, por cierto) lo es China. Están restringiendo (tal vez aberradamente) los nacimientos, sencillamente porque no pueden alimentar a más nadie. Son demasiados. ¿Y ustedes piensan que al mundo no le va a pasar lo mismo?
Por fin, dese cuenta de que este es un mundo diferente al de 1950. Es un planeta globalizado en todos los aspectos, económico, social, político, militar, religioso, pero también ecológico, que es de lo que se trata este asunto. La ecología no tiene fronteras.

El problema con la idea del "calentamiento global" es que, a diferencia del cambio climático, no está probada. Como bien se ha dicho, lo que estamos haciendo a nivel planetario es un gran experimento, sencillamente PORQUE NUNCA LO HEMOS HECHO ANTES. Estamos inyectando todo tipo de productos en la atmósfera, la hidrosfera, y la parte superior de la litosfera, sin control o plan alguno.
No hay experiencia anterior que nos asegure qué va a suceder en el futuro. No podemos decir que estamos seguros de nada, sencillamente porque no hay un evento histórico similar recogido en nuestros anales.

Entonces, responda por favor, ¿porqué nos vamos a preocupar por lo que sucederá en 100 años, si nunca nos hemos preocupado antes?
El apuro por "desarrollarnos" tiene un costo. La escandalosa realidad es que nuestra especie es irresponsablemente infantil ante la tecnología, ante la realidad, ante la sociedad y ante el planeta.

Lo importante, es que se den cuenta de que no importa incluso si el hombre es el principal responsable o no. Lo importante, es que algo está sucediendo en el planeta. Y qué nos va a suceder a todos.

Pero aún más importante es que nuestra especie, como eslabón superior de la inteligencia en este planeta, tiene la responsabilidad moral, ética y social, de responder por sus acciones. Y hasta ahora no lo hemos hecho. Probablemente (y es la tesis que me propongo demostrar) este asunto del cambio climático sea la espada de Damocles que nos rete a decidirnos: o dejamos que los intereses monetarios y de poder sigan decidiendo qué nos conviene o qué no, o tomamos inteligentemente las riendas de la sociedad mundial para un desarrollo sostenible, respetuoso con el planeta que nos da vida, con los seres que habitan en él (humanos o no) y con la seria responsabilidad de ser la especie que se dice más inteligente en esta Tierra.

La imagen de un futuro sombrío pende sobre los hijos de esta generación que gobierna las naciones. La pregunta entonces es si tendremos la capacidad de cambiar, para que nuestros hijos y nietos no nos acusen en el futuro de irresponsables infantiles. Ustedes tienen la palabra.

El Otro

lunes, 26 de julio de 2010

Ahora si que esta arteroesclerótico!!!


Como una pesadilla sin fin, reaparece fidel en la televisión cubana, una vez más. Y como si no hubiera sido suficiente ver las lágrimas de trabajadoras del Hotel Nacional en una anterior presentación, ahora se pavonea ante una élite de artistas y de personajes de todo tipo. Caras sonrientes hasta puntos increíbles, a pocos no les faltó más que arrodillarse ante el magnífico.


Es increíble escuchar al ancianito rescatado de las manos de los médicos (aunque tal vez sea más acertado decir “escapado”). Recordando sus maratónicas alocuciones, trata una vez más de entretener a su audiencia particular con una colección moderna de sus “reflexiones”, en las que no habla en lo absoluto de los problemas de una isla que él mismo hundió, y más bien se dedica obsesivamente a combatir su viejo enemigo, el “imperialismo yanqui”. Pero como buen ofuscado mental, esta vez habla incluso de la necesidad de usar un método ruso “ya probado” para cerrar pozos petrolíferos descontrolados, nada más y nada menos que bombas atómicas.

Este viejito chocho rayó en la locura con esta última aparición ante sus súbditos. Una vez más vemos su afán de protagonismo interrumpido por la vejez, pero en esta ocasión sin grados militares de ningún tipo en su camisa verde olivo, hecho que da motivos para pensar en su degradación no solo personal, sino incluso militar. El otrora “comandante en jefe” queda ahora, a los más de 50 años de poder, como un anciano verderulento y aparentemente inofensivo.

Que ni se piensen aquellos que nacimos en la isla de su propiedad, que lo es. Si le damos la oportunidad de retomar sus ideas, bien maduradas por estos últimos años sumergido en el misterio, no dudemos que este “viejito” ordene a las tropas retomar Angola, Etiopía y hasta Granada, para demostrar la pujanza de sus ideas ya podridas por el tiempo.

No olvidemos que este personaje es indirectamente autor de la marca de tenis “tortoló” (triste recuerdo para el hombre de este mismo nombre) y autor intelectual de la muerte de miles de cubanos en África, en el estrecho de la Florida y sabe Dios en cuantos lugares más, siguiendo una causa dibujada por él. Aquellos que sabiamente corrieron en Granada, huyendo de un enfrentamiento estéril al “imperio” (ordenado personalmente por este fidel) tal vez puedan darse cuenta ahora de su acertada acción. Después de tantos muertos, ni Angola es socialista, ni el aeropuerto de Granada “donado” por fidel da servicios a los cubanos, ni siquiera el campo socialista existe. Cuba misma ya no es socialista, como no lo es China, ni Viet nam, ni mucho menos Corea del Norte, caricatura lejana de socialismo ruso y más cercana al “emperadorismo” asiático.

Cuando Fidel ordenó decir al pueblo cubano que “hasta el último hombre había muerto abrazado a la bandera” en Granada, siguiendo sus órdenes de monarquía improtestable, pensó, aún en su madurez política, que tenía un victoria más ante el “imperialismo yanqui”. Pero cuando se supo la verdad, el dolor de barriga que debe haber cogido sería suficiente para vaciarle en forma de estiércol líquido una de esas botellas de vino de 700 dólares que gustaba tomar.

Ni que decir, este viejito ante el cual algunas damas dejan rodar sus lágrimas de monarca regresado, vuelve a sus andadas como el propio quijote, pero sin adarga, sin caballo, sin armadura y sin grados. Luchando con molinos imaginarios, y usando pensamientos obsoletos de todo un ejército de ideólogos del socialismo (ya extintos) pretende demostrar con su sonrisa de verde burlón que aún puede influenciar el mundo. Sus apariciones fantasmagóricas, aunque puedan ser festejadas y aplaudidas por caudillistas crónicos, no son más que la mejor muestra de que sus horas, por fin (y gracias a esa entidad universal que es el tiempo) han pasado a la historia.

El Lagarto

martes, 20 de julio de 2010

Y el fantasma contraataca…

Como si no hubiera sido poco con la anterior aparición del supuesto “altísimo” cubano, ha vuelto a la carga con una ráfaga igual de temática y de citas, aunque con pequeñas variaciones.

Estas nuevas apariciones, pertenecientes todas a la serie “el próximo fin del mundo”, escritas y dirigidas por el mismísimo fidel, nos dan una idea no sólo de la población actual de ideas que habitan el cerebro del otrora dirigente, sino de las ansias secretas y los traumas ocultos que nunca llegaron a satisfacer el ego de este personaje.

Basta escuchar a este viejito hablador (vana imitación del orador abusivo que podía mantener a sus oyentes durante horas con la oreja pegada al radio) para darse cuenta de los sueños inalcanzados por este habitante de la isla grande del Caribe.

En todas estas ultimas “reflexiones” lo que queda de este político no hace alusiones a Cuba, excepto si no es para dárselas de profeta improvisado y de aprendiz de brujo, y se dedica por entero al extranjero, como digno ejemplo de su obsesiva enfermedad por pasar a la historia. Lo hace para advertirles a los cubanos de los peligros por venir en un futuro tan cercano que ya una parte de él está en el pasado, y para que el mundo vea que clase de político se va a perder el planeta.


Su intento de lenguaje apocalíptico fracasa al dar una fecha para el inicio de una tercera guerra mundial justo antes de terminar el mundial de fútbol. Y aunque después hace todo un alarde de casi lucidez para justificar su vano ejercicio de adivino, echándole la culpa a no se qué oscuro personaje miembro de su propia monarquía (quien le habría dejado sin conocer un par de párrafos donde se decía que el ultimátum a Irán era para el 8 de agosto). Ahora “estira” la fecha del inicio de su tan esperada guerra para agosto, seguramente luego de haber roto su esfera de cristal en algún arrebato de furia.

Lo que vemos en esta obsesión de castro con la guerra final es su anhelado y supersoñado papel de guía del mundo, un personaje que intentó crear y disfrutar ya en los días de la crisis de octubre, pero que tanto el presidente norteamericano como el soviético, le impidieron representar hasta el final. El ridículo que hizo en esa ocasión parece que no fue suficiente, y todavía lucha por lograr, antes de su diagnosticada muerte por simple ley natural, un puesto dentro de los reyes-magos de este mundo.

Por suerte para todo el planeta, este siniestro personaje no nació en USA, Rusia o en Alemania. Tampoco en Japón, Italia o Sudáfrica. Si así hubiera sido, no estaríamos ahora como estamos.

Fue una pequeña isla, en un continente descubierto no hace mucho, la que asumió ese importante papel. Las cuatro letras de su nombre, Cuba, reflejarán para siempre el sacrificio de un pueblo entero que, conscientemente o no, impidió que este personaje tuviera más poder del que en su vida tuvo. El hecho de no tener fronteras terrestres, favoreció la tranquilidad de su monárquico gobierno de 50 años, pero evitó males mayores para el mundo. Cuba asumió, por sí sola, la posición de guardián protector del planeta, sacrificándose para evitar que este pelele se transformara en un ogro temible de verdad.

Si este fidelito hubiese surgido en un país con grandes posibilidades, hubiera dejado a Hitler a la altura de sus chancletas de palo. Si este hombrecillo fanático del uniforme verde militar fue capaz de poner miles de hombres en África, desestabilizar América Latina y fomentar movimientos como los no alineados, y muchos otros más, ¿qué no hubiese hecho desde Alemania?

Este gigante de la manipulación mental intenta, ahora en su vejez "chochística", brindarnos sus ideas sobre una deseada guerra exterminadora que nos amenaza en próximos días. Pero la verdad que nadie puede ocultar es que la tercera guerra mundial estuvo a punto de iniciarse ese día que él mismo ordenó a sus inferiores que lanzaran cohetes nucleares rusos sobre EEUU. No le importaba entonces que eliminaran a Cuba del mapa, junto con “su querido pueblo”. Probablemente tampoco le importaba que lo eliminaran a él mismo. Lo único que le interesaba era que su nombre, fidel castro ruz, pasara a los libros de historia con letras doradas, como el hombre que se enfrentó al imperio más grande de la historia.


Sus últimas palabras escritas en sus “reflexiones” muestran a un ego enorme tratando de lograr aquello que no logró en los años sesenta del siglo pasado, un sueño de grandeza monárquica y de estatuas graníticas, cuando en realidad lo que queda es un viejo chocho, una caricatura de caudillo latino no soñada siquiera por los Monty Python en su mejor época.

Lo mejor de esta historia es que este viejito reparado por los médicos se va a morir sin ver sus soñadas estatuas, sin su final del mundo vaticinado (y orquestado) por su maquiavélico y enfermizo cerebro, y observando como mudo testigo la forma en que su cuasisocialista y fraudulenta revolución, verde como las palmas (y como el dólar sin el cual no puede sobrevivir) se extingue en sus propias manos, en medio de vanos cantos de viejas y obsoletas sirenas.

El Lagarto

sábado, 17 de julio de 2010

Y los gallos volaron en los premios juventud

Aunque no fue un objetivo prioritario para mí el día de ayer, hacía más de una semana que la propaganda estaba anunciando los famosos premios juventud. Unos premios que, al parecer, están destinados a impulsar las carreras de jóvenes promesas. Desde este punto de vista, un propósito realmente válido.

Como estaba de visita en casa de un amigo, a quien estuve ayudando durante la tarde, al descansar un poco decidió encender su televisión, y allí se transmitían los nombrados premios.

Observando el escenario y toda la parafernalia que mostraban las imágenes, se notó que detrás de todo eso debería haber una gran cantidad de dinero. La escenografía futurista, que intentaba reflejar una nave espacial (con ideas tal vez tomadas de una o varias películas de ciencia ficción) resultaba a veces impresionante, pero en otras rondaba en el chiste pesado, como el robot “milenio”, aburrida recreación de la parte moribunda de “HAL”, de 2001 una odisea espacial.

Las presentadoras sí que eran de lujo, al menos en lo que respecta a la imagen. Lindas y esbeltas piernas, vestidos provocadores y zapatos “levantacualquiercosa”.

Pero lo mejor eran los propios artistas. En una jornada donde cantaría incluso Juan Luis Guerra, todo un ídolo de reconocida calidad de la música latina, y con tanta presentación, escenario y tecnología, yo esperaba un evento de la más alta calidad.

Así que me senté a ver aquel espectáculo, interrumpido en ocasiones por conversaciones breves entre la familia que yo estaba visitando.

La decepción comenzó al escuchar a una supuestamente prometedora y futura estrella de la canción. Según el presentador, había sido descubierta en un evento parecido anterior. Bajando lentamente en una luna (y amarrada a la cintura para evitar caídas accidentales, con un cinturón tipo limpiador de cristales de edificios) la intérprete luchaba por vencer aparentemente los miedos de la altura y su propio nerviosismo. Cuando de repente, y aunque al principio no le di crédito a mis propios oídos, asomó un gallo tan, pero tan notable, que la desdichada promesa de la canción no tuvo más que decir que “la iban a tener que perdonar”. El resto de la canción, para mí, fue una lucha entre el poco nivel de voz y el gallinero que intentaba salir volando en cualquier momento.

Pero este no sería el único caso. Vendrían interpretaciones que puedo catalogar de históricas, e incluso un supuestamente famoso intérprete de música mejicana, quien no sólo trataría de convertir su canción en una poesía (no solo mal redactada, sino mal recitada también) mientras trataba de salvar a dos pobres muchachas que casi se ahogaban dentro de esferas de plástico, a las que parecía dedicar su estafa de canción. No había que conocer mucho de música para ver la horrible parodia de cantante que intentaba (desastrosamente) simular alguna nota ligeramente musical. Ni siquiera la altísima sensibilidad del moderno micrófono usado lograba sacar del subsuelo la voz mortecina y apagada (o mejor dicho, de apagón) del creído intérprete. En medio de todo esto, un pobrísimo (o probablemente inexistente) arreglo tocado por su grupo de fondo, dejaba escuchar esporádicos estertores de una tuba que amenazaba con quedarse muda.

Contrario a lo que esperaba, el público joven asistente al menos no le premió con aplausos su desgraciado intento de canción. Incluso fue notable el trabajo que pasó la siguiente presentadora para levantar la audiencia y la atención del público, muertas ambas a tiros por el anterior simulacro de cantante.

Aunque no pude contemplar muchas más apariciones, mi propia madre me comentó sobre el gallo escapado (totalmente fuera de control) a un "cantante" tan supuestamente “reconocido” y de gran discografía que a su acompañante en el escenario no le quedó más remedio que reírse.

De todo este desastre (y muchos más que decidí no contar por elemental vergüenza latina) se salvan poquísimos verdaderos intérpretes, muestras reales de la cultura y la sabrosura propia de Latinoamérica, como Juan Luis Guerra. ¡Gracias, señor, por demostrar que la basura anterior no era lo único que se ve en esta parte del mundo!!!

Ni siquiera las becas otorgadas a jóvenes prometedores en esferas del saber salvan a este cuasiespectáculo del desastre que se ve en la juventud actual, absolutamente no interesada en el crecimiento como persona y en los valores éticos más elementales.

Nada, que los premios juventud han dejado un gran sabor amargo al que los vio con el ojo que debe verse la música, con el ojo del respeto, del ritmo adecuado y sincero, sabroso, con letras que se pueden escuchar y descifrar (y hasta amar), con cantantes no inventados por cadenas de televisión y firmas discográficas, y mucho menos con aquellos que se creen que haciendo un ritmo supuestamente moderno (incluyendo malas palabras, desastres rítmicos, un imprescindible apoyo de la tecnología sin la cual no existirían, y malos ejemplos para la propia juventud) piensan que se han ganado un premio merecido por su aparente fama. ¡Qué desastre!

Los premios juventud son sólo muestras palpables de que estas “estrellas” inventadas por el mercado y fabricadas con computadoras no tienen, muchas veces, ni la capacidad de articular palabras en un discurso aceptable, no se respetan ni a sí mismos, son buenos ejemplos de ritmos facilistas repetidos hasta el horror, de un espectáculo lleno de malversadas invitaciones a una sexualidad exacerbada y enfermiza. Son muestras de una sociedad moderna que sucumbe a la falta de cultura verdadera, que premia lo mediocre con millones de dólares y una vida fácil, y que da un excelente ejemplo a la juventud de cómo vivir sin trabajar haciendo ritmos “pegaos”.

El Lagarto

lunes, 12 de julio de 2010

Un fantasma que se apareció al otro día del final del fútbol…

Caramba, ya muchos decían que estaba muerto. Pero se equivocaron. Ahí está. Vivo y coleando, aunque para ser más exactos vivos pero de coleando nada, que si colea se derrumba.

Sé que algunos mañana en el trabajo me dirán que es un doble, que si es una marioneta o que si está drogado. Lo que no se imaginan ellos es que yo sí sé lo que pasó allí.


Las células madre son un maravilloso y ultramoderno invento que se dice va a revolucionar el mundo. Bueno, aunque se suponen un avance para dentro de algunos años, aquellos con buena posición pueden darse sus lujos, como siempre. Así que este viejito estoy seguro que le inyectaron no unas pocas células, sino todo un charco de ellas, en justo el medio del cerebro, allí donde algunos suponen que está el alma de la persona, y lo han reactivado.

¡Han logrado, después de algunos años de incertidumbres, comentarios y apuestas, que ese señor alto vuelva a la vida, de allá, de la ultratumba donde muchos lo habían puesto, y después de haberse muerto extraoficialmente unos cuantos centenares de veces!

Pues sí, el señor alto (aunque ahora da lo mismo porque no lo vemos de pie) dicen que se paseó por el CIMEQ, saludó a todos los trabajadores y hasta se le tiraron fotos con unos celulares especiales, porque las fotos que sacaron en la TV (unas tres solamente) lucían como de cámaras profesionales, y después seguramente tuvo la energía para ir caminando hasta la propia sede de la “Mesa Retonda”.

Allí lo presentaría, una vez más, ese mismo muñequito de auto, de esos que mueven la cabeza al ritmo de los frenazos y acelerones. Ese tal Randy, un nombre que de seguro quedará prohibido por decreto para las próximas 50 generaciones de cubanos. Ese inolvidable movedor de cabeza, que lo mira con una sonrisa de niño ante su chambelona que aún no ha podido probar. Ese enano mental que debe estar constituido por goma elástica (porque solo sabe dar esa misma asquerosa sonrisa de payaso) y que no sabe si desmayarse como dama o arrastrarse como gusanejo delante del magnífico.

Presentado por la indefectible cara de plástico llamada Randy, el charco de células madre comienza a repetir sus últimas “reflacciones” a palabras entrecortadas a veces. Hay que reconocer que los doctores hicieron un excelente trabajo. ¿Cuántos de aquellos pertenecientes a la creciente tercera edad cubana podrán recibir un tratamiento similar?



Tratando de abrir sus ojos que a veces se le cierran solos, y moviendo las orejas al ritmo de cada una de sus palabras (como hacía en sus buenos tiempos) el señor de los viejos anillos de tabacos se esmera en presentar su tesis de que el mundo se encamina a la tercera guerra mundial, gracias al poder imparable de “el Irán”. Según su última “refracción”, el mundo se habría acabado justo antes del último partido del mundial de fútbol. Pero el mundial se acabó ayer, y hoy está (por primera vez en mucho tiempo) su pálida presencia en la “Mesa Rotonda” para tratar de justificar el hecho de que no se haya acabado el mundo, y que se debe a un error de un asistente del Ministerio de Exteriores, que se quedó dormido y no le imprimió dos párrafos de un documento de las naciones unidas.

No preguntemos a dónde habrá ido a parar ese pobre asistente, no debe haber sido cerca… Aunque dudamos que le hayan dado una visa para viajes al exterior...

Bueno, para terminar, como todo buen artista, se presentó cuando ya el mundial terminó, porque esos tiempos en que el gran hermano hablaba y no se podía transmitir otra cosa hasta que le diera la gana de terminar uno de sus olímpicos discursos, se acabaron desde que se cayó de sus propios pies, como preludio a esta otra caída, más grande e inevitable.

Tenía que ser así. No podía competir con el mundial, pero no pudo tampoco evitar tratar de lucir (tal y como el equipo de España lo hizo al obtener el campeonato) como un victorioso profeta que sólo le ha agregado unos pocos días más de vida al mundo. La sonrisa final casi de oreja a oreja intentaba llenar la pantalla, hinchándose ante las adulaciones del tal Randy. Eso sí, lamentablemente no tenía copa de oro alguna frente a sí para levantar. Solo la cara de goma en un permanente y orgásmico “sí” de un lacayo incapaz hasta de hacerse una necesaria, aunque de seguro imposible, cirugía plástica.

El Lagarto

sábado, 10 de julio de 2010

Un ataque más…

Por una de esas casualidades de la vida fui anoche a una comida a la que también me habían invitado. Comentario aparte, aunque parece una coincidencia en mis escritos, pero caramba, los dos tienen que ver con una comida. ¿Será que soy fanático de la gula?

Pensando en serio, creo que no, aunque a cualquiera le gusta un arroz congrís con lechón asao, unos buenos platanitos fritos y yuca con mojo…

Bueno dejemos este comentario atrás. La cosa es que yo no era el único invitado, éramos varios de ambos sexos. Personas todas muy amables, conversadoras y agradables.

Por supuesto, contando con la compañía de damas no podíamos dejar de lado el tema central de casi toda conversación femenina. Las telenovelas. Corriendo el riesgo de repetirme, tengo que decirlo. Pareciera no haber muchos temas de conversación en este mundo actualmente, aunque la crisis económica global nos apachurre, se haya suspendido el viaje a la Luna de los americanos, el golfo de México se llena y rellena de petróleo y los políticos que nos gobiernan están más corruptos que el cartón corrugado. A pesar de tantas cosas de las que se puede hablar en este mundo, no logro escapar a las telenovelas. Este tema tiene algo pegajoso, como la goma loca, y a mí (y seguro a unos cuantos) me está empezando a dar urticaria, alergia y hasta granos debajo del brazo.

Pero por si no fuera poco, el otro tema (porque casi se puede decir que solo hubo DOS temas) fue una casi conferencia que nos dio uno de los invitados, sobre su increíble y enorme capacidad para sorprendernos.

Primero, fue su anuncio que dada la especial ocasión que estábamos disfrutando, haría gala de una de sus capacidades y conocimientos expresamente para nosotros. Pidió una cadena de otro de los invitados, llenó una copa de agua de la llave, y nos demostró como la cadena, haciendo de péndulo en su mano, a la vez que la sostenía sobre la copa llena, no se movía. La explicación que nos dio fue que esa agua no estaba “cargada” de energía. Acto seguido, mostró como con su otra mano y la de otros invitados el péndulo tampoco se movía. O sea, no estaban cargados. Pero luego se dirigió a la anfitriona, y vimos como el péndulo sí se movía formando un círculo sobre la mano de ella. Después le pidió que acariciara la copa con el agua, y nos dijo que ahora esa agua se cargaría con su energía. Y efectivamente, el péndulo hecho con la cadena se movió en círculos también.

Para aprovechar el efecto creado por esta demostración, nos dio a continuación toda una disertación sobre la capacidad que tenía para llegar mediante hipnosis hasta la época en que las personas eran fetos en el vientre de su madre, y desde esa mente fetal, saltar a la mente de los médicos que estaban en el salón en el momento del parto y preguntarles quiénes estaban allí, y hasta el nombre real de la madre del feto si es que esta lo había abandonado o dado en adopción.

Lo mejor vino después, porque tal vez pensando que estábamos bien sugestionados por su charla y su anterior demostración de “dominio pendulístico”, nos dijo un secreto, su secreto, y es que según sus propias palabras, a él le habían enseñado todos esos conocimientos (y muchos más) los extraterrestres personalmente.
Siendo sincero, no puedo decir que hubiera una risa o falta de seriedad en el salón mientras él estuvo presente.

El asunto comenzó cuando se marchó. Las risotadas, los comentarios, las cosas que nadie dijo antes, se dijeron después. Desde el hecho que todos habíamos notado claramente cómo movía el péndulo con su mano, hasta el deseo de protagonismo que tiene. Desde su palabrería barata y babosa para con la persona que amablemente nos invitó, hasta el hecho que una de las asistentes tuvo que lavarse la mano después (no lo hizo antes por su tremenda educación) porque le había llenado el brazo de saliva al hablar. Se dijo también algo que todos vimos, como se soplaba la nariz en medio de la comida (no dudo que salieran granos de arroz por allí) de forma asquerosa, y luego ponía la servilleta usada debajo de su plato, para usarla después. O como manipulaba la comida con sus manos, chorreándose los brazos de cualquier cosa.

Por supuesto, el consenso general fue de la cantidad de porquería que el sujeto había hablado.

Curiosos sujetos, que se hacen creer magos de este tiempo, alquimistas de no se qué inventada disciplina, y piensan que los demás no tenemos suficiente inteligencia para reconocer su método y su farsa.

Curiosa noche esta, donde observé a un hablador de cosas, buscador de protagonismos, supuesto genio de la mente, no muy limpio comensal y no creíble energizador de objetos. La noche terminó bien, gracias a que esa persona, después de saciar su hambre, y bajo una excusa cualquiera, se marchó.

El lagarto

domingo, 4 de julio de 2010

Que vida esta, caballero!

Oiganme, hay que ver las cosas de esta vida.
Me invitan a comer alguna cosa en casa de alguien, y llego temprano. Me sientan en la sala y observo alrededor.
La familia entera son gordos. Algunos no tanto, como el hombre de la casa que no lo parece aunque en la realidad es tremendo barrigón.
La esposa en un tarugo de gorda que a veces no puede casi ni sentarse. Ha roto varios asientos y el récord de dietas de todo tipo.
La hija es una gordita en potencia, solo hay que mirarles los brazos para darse cuenta de lo gorda que está.
El hijo es una bolita (o mejor dicho, y respetando su género, un bolito) y aunque monta bicicleta de vez en cuando, si se cae rueda de costado.
Ambos niños con menos de 15 años les diagnostican los lípidos y no se cuantas cosas más por las nubes, y tienen amenaza de azúcar siendo tan jóvenes.
No obstante, disfrutan de sus pizzas, de las hamburguesas y de cuanta mierda se le ocurre. Todos se están asesinando mutuamente.
El secreto de este caso es que nadie piensa en otra cosa que no sea la comida. Veamos causas y consecuencias.
No hay suficiente dinero para irse a disney world una vez al mes, o para irse a un crucero, o a cualquier otra cosa que los saque de la rutina, así que la opción más a la mano es… comer.
Tampoco piensan o tienen la inteligencia necesaria (que no es mucha) para darse cuenta que la propaganda de comida que ven diariamente en la tele es de comida chatarra, que no por gusto se llama así. Con tal de no cocinar, o lo que es lo mismo, de no “trabajar” en la casa, gastan su dinero en comprar comida rápida, un invento maravilloso que hace millonarios a los que la inventaron. A los que se la comen, termina transformándolos en compradores de cosas que no alimentan o que afectan la salud, como la comida supergrasosa o el refresquito en polvo, o las gaseosas, otro invento maravilloso que sirve para sacar el calcio de los huesos (haciéndolos frágiles) pero que son riquísimas de sentir cuando pasan por la garganta.
Ahora la otra cara de la misma casa.
Sentado aún en el sofá, que está (por supuesto) de frente al televisor ultracaro en el que han invertido todos sus ahorros, contemplo uno de sus programas favoritos: un juez “juzga” a un matrimonio que se quieren tirar los platos por la cabeza, se han amenazado de muerte y al hijo de ambos lo tienen traumatizado. La familia que me invitó disfruta y charla mucho sobre el caso, mientras el juez casi baila al ritmo de un reguetón mal cantado por el niño traumatizado inspirado en su propia situación.
En esta otra situación, la familia no tiene la inteligencia para darse cuenta (aunque lo sabe como casi todo el mundo acá) que esos “demandantes” y “demandados” (y posiblemente hasta el mismo niño “traumatizado”) reciben 100 dólares por escenificar el guión correspondiente al caso de hoy. Aunque en la tele dicen que es un caso real, y todos en la casa saben que no lo es, se lo creen a sabiendas para tener un motivo de qué hablar, porque hay una incomunicación crónica en la familia, y la única forma de hablarse es opinando sobre un caso ficticio que nada tiene que ver con su familia. Sobre los problemas propios, hum, es como si no existieran.
Detrás de ese programa maltrecho, viene la esperada telenovela (una de las tantas) que ya casi no lo son, porque más que romance y besos, se tratan de robos, muertos y asesinados, personajes ultramalos y otros capaces de ganar en un salto a Bruce Lee o de hacer más salvajadas que las que algunos vieron en “Holocausto caníbal”.
Más allá de la pobre, ultrarepetida y gastada trama, vemos los personajes de siempre, con los artistas de casi siempre, simples caras bonitas y cuerpos de mujeres esbeltas, que hacen carrera con unas buenas tetas, o personajes masculinos que por tener buena musculatura o ser altos, y rubios (solo por poner un ejemplo) ganan el protagónico de una trama manipulada hasta el cansancio.
En medio de estas cavilaciones, arranca una conversación interesantísima sobre la carne que cocinaron ayer, y análisis muy serios sobre la calidad de los frijoles de lata que servirán hoy.
Luego de mas de media hora agotado el tema de la comida (con una obsesión notable) pasamos a los imprescindibles chismes de artistas. El casamiento de fulanita con fulanito, el divorcio de no se quien y las tetas postizas de otra fulana. En esto se invierte más de una hora, con apasionadas opiniones y algunas de ellas con referencias obligadas a periodistas (discúlpeme, mejor dicho, chismosos pagados) que se pasan la vida molestando y husmeando la vida de los artistas.
En medio de la comida se habla poco, con los acostumbrados comentarios de la calidad y la cocinera.
Luego, de sobremesa, y como si no hubiera sido suficiente con lo anterior, dando muestras de una amplísima cultura, la familia entabla una amistosa discusión sobre si debieran cambiar el celular de la niña, porque ya ha crecido un poco. Pero el tema es breve, porque de inmediato se salta al tema de las cortinas, que no le gustan a la señora, y me hacen pasar un tremendo apuro porque piden mi opinión para decidir la disputa entre ella y su marido. Inteligencia de por medio, logro sortear el obstáculo para solo salir peor, porque ella (sabiendo que no tengo pareja ahora) me propone presentarme una vecina. No teniendo más remedio que aceptarlo, porque me es imposible evitar sus ofrecimientos y sus “buenas” intenciones, aparece en escena una mujer de casi 60 años (caramba, yo no paso de 40) y que por supuesto, es otra gorda.
Para no hacer largo el cuento, la “aparecida” se supone con buen cuerpo porque tiene un gran “fondillo” (gracias a las cantidades exorbitantes de grasa que tiene en el cuerpo) y tengo que tomar parte en la conversación de forma obligada.
Para hacerlo breve, se comentó algo de que la esposa de mi amigo no tenía trabajo y sabía de higienista dental. Le dí una referencia de una vecina que yo sabía trabajaba en una clínica, para que tratara de conversar con ella al respecto.
Aprovechando el tema, la “potencial prometida” dijo una frase histórica: “ah, mira, yo también necesito un dentista”…
Y me enseñó abriendo su boca toda una dentadura picada y verdosa, y que por si acaso, involuntariamente decidí apartarme un poco por reflejo condicionado.
Salí de la visita a casa de mis amigos después de tres horas de vana conversación, varios insípidos programas de televisión, una asquerosa potencial prometida y la sensación desagradable de haber perdido mi tiempo.

El Lagarto

sábado, 3 de julio de 2010

Recibido en un correo

1959 vs 2009

Escenario 1: Juan no se queda quieto en clase. Interrumpe y molesta a los compañeros.


Año 1959: Va a la dirección ,se queda parado 1 hora ,sale el director lo caga a pedos y vuelve mosca a clase



Año 2009: Lo derivan al depto de psiquiatria, lo diagnostican como hiperkinético, trastornos de ansiedad y deficit en l atención ADD, el psiquiatra le receta Rivotril. Se transforma en un Zombi. Los padres tramitan una subvención por tener un hijo discapacitado.


Escenario 2 : Luis rompe el cristal de un coche en el barrio.


Año 1959: Su padre saca el cinturón y le emboca unos cuantos cinturazas en la cola..
A Luis ni se le cruza por la cabeza hacer otra nueva "cagada", crece normalmente, va a la universidad y se convierte en un profesional exitoso



Año 2009: Arrestan al padre de Luis por maltrato. Lo condenan a 5 años de cárcel y por 15 años debe abstenerse de ver a su hijo Sin la guia de una figura paterna, Luis se vuelca a la droga ,delinque .y queda preso en una cárcel especial para adolescentes.


Escenario 3: José se cae mientras corría una carrera en el patio del colegio , se raspa la rodilla. Su maestra, María, lo encuentra llorando y lo abraza para reconfortarlo...


Año 1959: Al poco rato, Juan se siente mejor y sigue jugando.



Año 2009: María es acusada de abuso sexual ,se enfrenta a tres años de cárcel. José se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus padres demandan al colegio por negligencia y a la maestra por daños psicológicos, ganando ambos juicios. María renuncia a la docencia ,entra en severa depresión y se suicida..

Escenario 4: Disciplina escolar:


Año 1959: Hacías kilombo en clase.. El profesor te metía dos buenos castañazos. Al llegar a casa tu viejo te propinaba otros dos más. No jodes mas y a partir de entonces te portas bien en la clase.

Terminas el colegio como cualquier otro y pasas a la universidad.


Año 2009: Haces kilombo. El profesor te pide disculpas para reprenderte y se queda con culpa x hacerlo . Tu viejo va al colegio a quejarse y denunciar al docente y para consolarte te compra una moto. Como no tienes experiencia te haces el banana con la moto choca en la ruta y quedas en silla de ruedas para el resto de tu vida.

Escenario 5 : 31 de octubre.


Año 1959: Llega el día del cambio de horario de invierno al horario de verano. No pasa nada.



Año 2009: Llega el día del cambio de horario de invierno al horario de verano. La gente sufre trastornos del sueño, depresión, falta de apetito y celulitis.

Escenario 6 : El fin de las vacaciones.


Año 1959: Después de comerse una caravana interminable con toda la familia metida en un Fiat seiscientos tras 15 días gasolenos en la costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.




Año 2009: Después de volver de Varadero, en un viaje 'all inclusive', se terminan las vacaciones y la gente sufre del síndrome del abandono,

Falta de concentración en el trabajo, depresión post vacaciones, pánico attack y seborrea....


¿CUÁNDO FUE QUE NOS VOLVIMOS TAN COMEMIERDAS...

El viejito fidel "escribe"

Inauguramos este espacio con Cuba, y nuestro "comandante en jefe fidel", con una excelente muestra de su famosa mente. Como si no fuera suficiente con todo lo que ha sufrido esta isla, su "gobernante en jefe" ahora se las quiere hacer pasar de "profeta" del fin del mundo. Verguenza debiera darle a estos "periodistas" publicar tales brabuconadas de un arteroesclerótico con un permanente afán de grandeza, un ego gigantesco y una mente enfermiza. Sea esta una pequeña muestra de aquel que  dirigió una isla durante 50 años, y de su estado actual que no es más que un reflejo de su vida anterior, que sale a flote gracias a su vejez (por cienrto, tan deseada y esperada). Lea esto y  sonría, aunque los cubanos que quedan en la isla no tendrán más remedio que llorar, y horrorizarse por tales barbaridades escritas por aquel que puso a una provincia el nombre de abuela en inglés tan solo para recordarse a sí mismo. 

Publicamos esto como testimonio de las barbaridades de este personaje y para evitar que en el futuro no les diga "esto no lo escribí yo"... como tantas otras veces hizo con su acostumbrado descaro.A ver que sucede cuando pasen los días del mundial de fútbol y nada pase, donde meterá la cabeza este avestruz...

Tomado de esta dirección de Prensa Latina, aunque incluso algunos sitios web "cristianos" se hacen eco de esta baladronada:

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=201318&Itemid=1


Reflexiones de Fidel Castro: Saber la verdad a tiempo


La Habana, 28 jun (PL) Saber la verdad a tiempo es el título de la más reciente reflexión del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, divulgada hoy aquí.

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:

SABER LA VERDAD A TIEMPO

Cuando escribía cada una de mis Reflexiones anteriores, a medida que una catástrofe para la humanidad se aproximaba aceleradamente, mi mayor preocupación era cumplir el deber elemental de informar a nuestro pueblo.

Hoy estoy más tranquilo que hace 26 días. Como siguen ocurriendo cosas en la corta espera, puedo reiterar y enriquecer la información a la opinión pública nacional e internacional.

Obama se comprometió en asistir el dos de julio al partido de cuartos de final, si su país obtenía la victoria en los octavos de final. Él debiera saber más que nadie, que esos cuartos de final no podrían realizarse ya que antes ocurrirán gravísimos acontecimientos, o al menos debiera saberlo.

El pasado viernes 25 de junio, una agencia internacional de noticias de conocida minuciosidad en los detalles de las informaciones que elabora, publicó las declaraciones del "...comandante de la Armada del cuerpo élite de los Guardianes de la Revolución Islámica, general Ali Fadavi..." ―advirtiendo― "...que si Estados Unidos y sus aliados inspeccionan a los barcos iraníes en aguas internacionales 'recibirán una respuesta en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz'".

La información fue tomada de la agencia local de noticias Mehr, de Irán.

Dicha agencia, según el despacho, comunicó: "Fadavi añadió que 'la Armada de los Guardianes de la Revolución cuenta actualmente con centenares de embarcaciones dotadas con lanzaderas de misiles'."

La información elaborada casi a la misma hora de lo publicado en Granma, o tal vez antes, parecía en algunos puntos una copia al carbón de los párrafos de la Reflexión elaborada el jueves 24 de junio y publicada en ese periódico el viernes 25.

La coincidencia se explica por el uso elemental que siempre aplico del razonamiento lógico. Yo no conocía una palabra de lo que publicó la agencia local iraní.

No albergo la menor duda de que tan pronto las naves de guerra de Estados Unidos e Israel ocupen sus puestos ―junto al resto de las embarcaciones militares norteamericanas ubicadas en las proximidades de las costas iraníes― e intenten inspeccionar el primer buque mercante de ese país, se desatará una lluvia de proyectiles en una y otra dirección. Será el momento exacto en que se iniciará la terrible guerra. No es posible prever cuántas naves se hundirán ni de qué bandera.

Saber la verdad a tiempo es para nuestro pueblo lo más importante.

No importa que casi todos por natural instinto, podría decirse que el 99,9 por ciento o más de mis compatriotas, conserven la esperanza y coincidan conmigo en el deseo sincero de estar equivocado. He conversado con personas de los círculos más cercanos y a la vez recibido noticias de tantos ciudadanos nobles, abnegados y cumplidores de su deber, que al leer mis Reflexiones no impugnan en lo más mínimo sus consideraciones, asimilan, creen y tragan en seco los razonamientos que expongo, sin embargo, dedican de inmediato su tiempo a cumplir con el trabajo, al que consagran sus energías.

Eso es precisamente lo que deseamos de nuestros compatriotas. Lo peor es que repentinamente se conozcan las noticias de gravísimos acontecimientos, sin haber escuchado antes noticia alguna sobre tales posibilidades, entonces cundirá el desconcierto y el pánico, que sería indigno de un pueblo heroico como el cubano, que estuvo a punto de ser objetivo de un ataque nuclear masivo en octubre de 1962, y no vaciló un instante en cumplir el deber.

En el desempeño de heroicas misiones internacionalistas, combatientes y jefes valientes de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias estuvieron a punto de ser víctimas de ataques nucleares contra las tropas cubanas que se aproximaban a la frontera sur de Angola, donde las fuerzas racistas sudafricanas habían sido desalojadas tras la batalla de Cuito Cuanavale y se atrincheraban en la frontera con Namibia.

El Pentágono, con el conocimiento del Presidente de Estados Unidos, suministró a los racistas sudafricanos alrededor de 14 armas nucleares a través de Israel, más poderosas que las que fueron lanzadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, como hemos explicado en otras reflexiones.

No soy profeta ni adivino. Nadie me informó una palabra de lo que iba a ocurrir; todo ha sido fruto de lo que hoy califico como el razonamiento lógico.

No somos novatos ni entrometidos en este complicado tema.

En la poscrisis nuclear, se puede augurar lo que ocurrirá en el resto de América de lengua iberoamericana.

En tales circunstancias, no se podrá hablar de capitalismo o socialismo. Sólo se abrirá una etapa de administración de los bienes y servicios disponibles en esta parte del continente. Inevitablemente seguirán gobernando cada país los que hoy están al frente del gobierno, varios muy cercanos al socialismo y otros llenos de euforia por la apertura de un mercado mundial que hoy se abre para los combustibles, el uranio, el cobre, el litio, el aluminio, el hierro, y otros metales que hoy se envían a los países desarrollados y ricos que desaparecerá repentinamente.

Abundantes alimentos que hoy se exportan a ese mercado mundial también desaparecerán de forma abrupta.

En semejantes circunstancias, los productos más elementales que se requieren para vivir: los alimentos, el agua, los combustibles y los recursos del hemisferio al sur de Estados Unidos, abundan para mantener un poco de civilización, cuyos avances descontrolados han dirigido la humanidad a semejante desastre.

Hay, sin embargo, cosas muy inciertas todavía, ¿podrán abstenerse las dos más poderosas potencias nucleares, Estados Unidos y Rusia, de emplear una contra la otra sus armas nucleares?

Lo que no cabe la menor duda es que desde Europa, las armas nucleares de Gran Bretaña y Francia, aliadas a Estados Unidos e Israel ―que impusieron con entusiasmo la resolución que inevitablemente desatará la guerra, y ésta, por las razones explicadas, de inmediato se volverá nuclear―, amenazan el territorio ruso, aunque el país al igual que China ha tratado de evitar en la medida de las fuerzas y las posibilidades de cada una de ellas.

La economía de la superpotencia se derrumbará como castillo de naipes. La sociedad norteamericana es la menos preparada para soportar una catástrofe como la que el imperio ha creado en el propio territorio de donde partió.

Ignoramos cuáles serán los efectos ambientales de las armas nucleares, que inevitablemente estallarán en varias partes de nuestro planeta, y que en la variante menos grave, se van a producir en abundancia.

Aventurar hipótesis sería pura ciencia ficción de mi parte.

Fidel Castro Ruz

Junio 27 de 2010

2 y 15 p.m.

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***********(FIN DE LA CITA)*************
Modificado el ( lunes, 28 de junio de 2010 )