Dentro de los términos más usados para reflejar el comportamiento cercano a un ideal social, está la tolerancia. Los derechos humanos la mencionan.
Se supone que es un modo de respeto básico para una sociedad libre. La tolerancia es la capacidad y una forma de un ser humano de respetar las opiniones de otro, sean o no favorables a él. Bajo esta mirada, es una manifestación de inteligencia, que es un atributo supuestamente propio del ser humano.
La falta de tolerancia genera comportamientos agresivos. Ejemplos de ello lo vemos en la historia del mundo con gran facilidad. Falta de tolerancia la mostraron Hitler y la sociedad alemana de aquella época, la mostró Stalin y muchos de sus seguidores, la mostraron los que mataron a Kennedy, y los que arrastraron gente por las calles de Cuba cuando el Mariel.
Aquí la raya que marca el borde de la tolerancia, es aquel momento en que las ideas dejan de ser simples ideas y se convierten en un problema material o de poder para alguien. Cuando la economía, la sociedad o el poder se ven afectados por ciertas ideas la tolerancia tiende a desaparecer.
Pienso que la tolerancia debería ser considerada un atributo invisible en la sociedad libre, porque debiera formar parte de la educación de cada individuo. Si la tolerancia estuviera firmemente sembrada en los cerebros de los estudiantes, no sería necesario recordarla a cada rato. Igual sucede con otros principios éticos supuestamente “elementales” a la sociedad. La educación es responsable de cultivarlos. Desde la escuela, y empezando por la casa, es un principio básico de supervivencia de una sociedad cualquiera.
Pero la tolerancia tiene un problema implícito. Es que significa “soportar” al otro, a sus opiniones y actitudes. “Soportar” no implica “comprender”, “analizar”, “entender”, “debatir”o siquiera “pensar”.
Para estos otros términos, es mejor unirlos en una palabra: “aceptar”. Lo que puede entenderse como “admitir”, “reconocer”, “compartir”, etc.
Este tal vez sea uno de los problemas de nuestra actual sociedad. En los pocos casos que se usa la “tolerancia”, se deja por completo de lado esta otra parte del asunto. Y la base actual de nuestra sociedad NECESITA de la comprensión, del análisis inteligente de las ideas, del consenso, de la capacidad de prever y de la inteligencia capaz de llevarla por el camino necesario.
Cuando una sociedad se deja llevar por la corrupción, por el puro y ciego poder del dinero, por las mentes débiles y enfermizas, por aquellos desdichados que no han sabido cultivar su mente, por ideales disfrazados de “verdadera libertad” (como el libertinaje) y por ambiciones de puro poder, esta sembrando las flores de su propia tumba.
Entonces, al ver despeñarse la tolerancia por el barranco de la sinrazón, ¿que podemos esperar de la aceptación?
El Lagarto
No hay comentarios:
Publicar un comentario